
El plan era sencillo. Meterse en los contenedores de provisiones y, una vez dentro, tirar de improvisación, cautela e ingenio para conseguir los objetivos sin perder la vida en ello.
Así, "envasados", llegaron nuestros héroes a la prisión de Bastion Temible. Escondidos en los contenedores, esperaron a que las gruas de la prisión les llevaran dentro.
Una vez en el almacén de la prisión, salieron de su escondite y eliminaron a los guardias que custodiaban el lugar no sin ciertos apuros...
Con un desdibujado mapa que solo mostraba la localizaciñon de la herreria y la celda de Jukkam, decidieron ir primero hacia el taller. Shynea iba en cabeza y no consiguió ver a la serpiente metálica que celósamente guardaba la sala y a su creador, un enano artífice.
Sin embargo, una rápida actuación del grupo permitió eliminar a ambos contendientes en pocos asaltos.
Desvalijado el lugar (recordemos que el lider de los dragones marinos había dicho que una vez dentro todo el mundo se regía por la ley pirata) volvieron sobre sus pasos con la esperanza de encontrar un camino hacia la celda de Jukkam.
Tras pocos minutos encontraron en módulo de prisioneros donde se encontraba éste y, silenciósamente, consiguieron llegar hasta su celda.
Jukkam no se sorprendió demasiado de verles. Resultó ser un niño de 15 años bastante bocazas, pero consiguió averiguar el camino hacia las minas de la prisión y guió a Kamu hasta que Runa, en un alarde de generosidad le dió una infusión que le permitiría separse del muchacho (cosa áltamente recomendable, pues el cambiante se estaba empezando a cansar del prisionero).
Sin encontrar apenas resistencia, bajaron a un nivel inferior donde un grupo de 4 enanos de la casa Kundarak se les interpuso. El sigilo de Shynea y el buen hacer del grupo les permitieron emboscar a los guardianes, minimizando riesgos y dádoles una rápida muerte.
Yegaron entonces a las minas. Cadáveres yacían momificados y con multitud de pequeños agujeros en la piel por donde al parecer, les habían extraído los fluídos vitales.
No tardaron en comprobar quienes fueron los causantes. 4 Dolgaunts les pillaron por sopresa y apunto estuvo Kamu de sucumbir. Gracias a la ayuda de Runa y sus conjuros de área pudieron reducirlos sin tener ninguna baja.
Y alla encontraron a Thraxis, o lo que quedaba de él. Inerte en el suelo, el gnomo al parecer se había tatuado por todo el cuerpo los fragmentos perdidos del diario de su compañero.
Cumplidos los objetivos decidieron volver por donde habían venido. Sin embargo aún les quedaba el obstáculo más dificl de superar: 5 guerreros enanos y su comandante, un ogro y 2 ballistas animadas custodiaban el muelle donde la Dama Sonriernte y su tripulación les esperaban.
Al grito de maricón el último, nuestros héroes aprovecharon el factor sopresa para herir a los rivales más peligrosos a priori.
Lamentablemente para ellos no fué un combate fácil. Kamu y Noname cayeron inconscientes al suelo mientras Runa y Galzix se peleaban con las balistas.
Finálmente y a base de cargas de caballería de Galzix, mandobles de Garigarigorn y bastonazos de Runa consiguieron eliminar toda resistencia y huir apresurádamente del lugar.
¿Que nuevos datos aportarán los tatuajes de Thraxis?¿Podrán de una vez por todas asaltar la isla de Trebaz Sinara?¿Que se encontrarán les aguardan allá?.
Lo veremos en la próxima sesión.



